Cualquier pequeño cambio que podamos hacer en nuestra rutina para disminuir la exposición a un producto químico toxico tendrá un gran impacto sobre nuestra salud y la de toda la familia.

Está claro que no podemos vivir en una burbuja alejados de todos los tóxicos pero si podemos intentar encontrar un equilibrio realizando fáciles cambios que se mantengan en el tiempo. No hay que volvernos extremistas! Llevar una vida 100% “verde” es imposible así que es mejor elegir en que queremos cuidarnos y no torturarnos cuando no lo podemos -o no lo queremos- evitar.