El embarazo es sin dudas una etapa especial! Para algunas es un estado ideal, para otras no tanto, porque digamos la verdad, es hermoso sentir las pataditas de nuestro bebé pero no es tan hermoso levantarse al baño 8 veces por noche o tener las piernas super hinchadas.

A veces perdemos la dimensión de que estamos creando vida y es realmente importante comprender cuán vulnerable es esa vida en desarrollo a todo tipo de factores químicos.

Durante el embarazo, el embrión pasa de dos células a un bebé completamente desarrollado. Debido a su pequeño tamaño y al rápido desarrollo de los órganos y tejidos, éste es el período de vida en el que somos más vulnerables incluso a las pequeñas cantidades de químicos tóxicos a las que estamos expuestas.

En estudios recientes se han encontrado e identificado más de 200 químicos industriales y contaminantes en la sangre del cordón umbilical. Éste lleva sangre oxigenada y nutrientes al bebé y ahora también sabemos que esta línea de vida está transportando un flujo constante de químicos industriales, contaminantes y plaguicidas que atraviesan la placenta.

En el pasado se pensaba que la placenta de alguna manera filtraba estos químicos, sin embargo, muchos estudios han encontrado que cualquier sustancia química a la que está expuesta la madre se abre camino hacia su bebé en desarrollo.

¿Las buenas noticias? Podemos reducir drásticamente la cantidad de productos químicos a los que estamos expuestas nosotras y nuestros bebés. Evitando cualquier exposición innecesaria a conservantes tóxicos, químicos ambientales y plaguicidas ya estamos haciendo un gran cambio.

Te proponemos un consumo consciente, que leas las etiquetas de los productos de limpieza y cosméticos que utilizas! ¡Si tenes alguna duda sobre los ingredientes podes consultarnos!