Después de nueve meses ​​protegidos en el útero, la piel de un recién nacido es especialmente sensible y vulnerable a los irritantes y la exposición química. La mejor manera de evitar estas reacciones cutáneas y proteger la piel del bebé es:

 

  • Tener cuidado con las telas que compramos para el bebé
  • Lavar cualquier cosa nueva que entre en contacto con la piel del bebé; ya sea ropa, frazaditas, ropa de cama, etc.
  • Asegurate de usar un detergente natural verdaderamente no tóxico

 

Casi todas las telas contienen sustancias químicas y aunque la mayoría puede no representar un riesgo significativo para la salud de un adulto, los bebés son mucho más vulnerables a estos tóxicos. Su pequeño tamaño, su delicada y fina piel y el hecho de ser más propensos a cualquier irritación y erupción cutánea son algunos de los motivos.

 

¿Cuáles son las telas recomendadas y cuáles deberíamos evitar?

 

Evitar: textiles sintéticos como poliéster, nylon y acrílico, y prendas que dicen ser resistentes a las manchas, ignífugos o libres de arrugas. Estos artículos seguramente habrán sido tratados con los más altos niveles de productos tóxicos. Estos productos químicos generalmente se encuentran dentro de la fibra de la tela y no se eliminan con el lavado por lo que deben evitarse, especialmente para los bebés.

 

Usar pero siempre prelavar: fibras naturales como el algodón, la seda, el cáñamo, la alpaca y el lino convencionales son mucho más puros que los textiles sintéticos. Sabemos que son las telas que todos usamos más  pero desafortunadamente  estas todavía contienen productos químicos (por ejemplo:  los cultivos de algodón son muy tratados con pesticidas).  La mayoría de estos tejidos también se tratan con tintas sintéticas y también se pueden tratar con productos químicos durante las importaciones. Si usamos estos textiles para bebés y niños pequeños  es importante siempre lavarlos antes del primer uso. El lavado puede remover algunos tratamientos superficiales, sin embargo, no desintoxicará necesariamente todo el tejido de los productos químicos con los que se trata durante la producción.

 

La opción más segura para bebés: artículos hechos con algodón orgánico certificado, lana o lino orgánicos. Idealmente sin tintas. Estos materiales son los que nos aseguran que el bebé estará expuesto a la menor cantidad de productos químicos tóxicos. El prelavado sigue siendo un primer paso importante ya que los artículos podrían haber entrado en contacto con todo: desde bacterias hasta pesticidas durante su viaje, especialmente si fueron fabricados en el exterior. Sabemos que las prendas fabricadas con telas orgánicas son más caras que el resto y también difíciles de conseguir en nuestro país, por eso la sugerencia es intentar conseguirlas aunque sea para las ropitas del primer mes de vida.

 

Igualmente importante que los textiles son los jabones con los que los lavamos. El jabón (y los químicos en él) pueden permanecer en la ropa y nuestra piel gradualmente absorbe estos tóxicos. Lamentablemente  los jabones y suavizantes de telas dirigidos a bebés y comercializados para pieles sensibles o “naturales” por lo general contienen ingredientes preocupantes, que incluyen sustancias químicas que alteran las hormonas, tóxicos respiratorios e incluso carcinógenos conocidos y NO son libres de fragancia, que como siempre decimos son las sustancias que causan mayores casos de dermatitis de contacto y alergias.

 

Porqué elegir el jabón de lavarropas Momlab?

  • Es seguro para nuestros bebés y para el planeta
  • No tiene fragancia
  • Protege las telas y no deja residuos tóxicos
  • No contiene sulfatos
  • No contiene parabenos, ftalatos, derivados de petróleo, liberadores de folmaldehído y muchos más.
  • Es concentrado y se puede usar tanto en lavarropas como para lavado a mano