Seguramente hayas oído hablar de los sulfatos, en especial del Sodium Lauryl Sulfate (lauril sulfato de sodio) y del Sodium Laureth Sulfate (laureth sulfato de sodio) y otros derivados que muy probablemente tengas en tu casa y hayas usado productos que contienen estos ingredientes.

Empecemos por saber, qué son los sulfatos?

Los sulfatos son un grupo de detergentes sintéticos que pueden encontrarse en casi cualquier producto limpiador que haga espuma: shampoo, limpiadores faciales, jabones, geles, detergentes e incluso en la pasta de dientes.

Tienen gran poder detergente y son excelentes agentes espumantes, es decir son las sustancias que se agregan a los productos de higiene y belleza para hacer espuma al entrar en contacto con el agua.

En 9 de cada 10 productos de higiene comunes podemos encontrar estos ingredientes ya que además son muy económicos, convirtiéndolos en ingredientes “ideales” para los fabricantes.

Desde hace algunos años muchas asociaciones y expertos están alertando sobre los peligros de los sulfatos tanto para la salud como para el medio ambiente.

SODIUM LAURYL SULFATE

Tiene propiedades abrasivas para la piel. Al ser un desengrasante tan potente, también destruye los lípidos naturales que nuestra piel genera para defenderse de forma natural, por lo que es muy irritante. Muchos de los problemas de resequedad de piel, dermatitis, irritación del cuero cabelludo y caspa están causados por el uso continuado de productos con este ingrediente.

Además por su pequeño tamaño de molécula penetra fácilmente la piel y puede llegar a la sangre, pudiendo causar disfunción de los sistemas biológicos (*).

Según un resumen del Informe de Investigación para Prevención de la Ceguera, los champús con Sodium lauryl sulfate podrían interferir con el adecuado desarrollo de los ojos en los niños. Los niños menores de seis años de edad son especialmente vulnerables.

SODIUM LAURETH SULFATE

Empezó a utilizarse con más frecuencia a los productos de belleza e higiene al ser menos abrasivo e irritante para la piel. Sin embargo se ha encontrado que podría contener sustancias que han sido identificadas como cancerígenos (como el óxido de etileno y 1,4-dioxano).  Igualmente, sobre este punto existe mucha controversia ya que afirman que es muy bajo el contenido de sustancias cancerígenas y además por tratarse de productos que se enjuagan y en teoría no permanecen en la piel.

DISODIUM LAURETH SULFOSUCCINATE

Ha surgido como alternativa a los antes mencionados (lauryl sulfato y laureth sulfato) y algunos dicen que no sería considerado un sulfato. Lo cierto es que tiene un tamaño de molécula mayor por lo cual no penetra con tanta facilidad en la piel y es menos irritante.

También hay debates en torno a su seguridad y si bien es mejor tolerado puede irritar las pieles sensibles y tiene los mismos inconvenientes de seguridad para los ojos de los niños.

Como recomendación general hay que intentar evitar usar productos que contengan sulfatos en la piel de los niños y en caso de usarlos, asegurarse de enjuagarlos muy bien y evitar que entren en contacto con los ojos.

Si a vos también te preocupan los riesgos para la salud que pueden causar estos ingredientes (y otros!)  te propones empezar a usar productos naturales que son mejores para nuestra salud y para minimizar la huella ambiental. Tenemos buenas noticias: Todos nuestros productos son libres de sulfatos!

(*) Datos proporcionados por ensayos de Universidad de Georgia Medical College.